En un bol grande, combinar la harina, la levadura y la sal.
Añadir el agua tibia y mezclar hasta que todos los ingredientes estén bien combinados y se forme una masa pegajosa.
Reposar la masa:
Cubrir el bol con un paño limpio o papel film y dejar reposar la masa a temperatura ambiente durante al menos 8 horas, o hasta que haya duplicado su tamaño y esté burbujeante.
Precalentar la sartén:
Colocar una sartén grande con tapa en el fuego a temperatura media-alta y dejar calentar durante unos 10 minutos.
Preparar el pan:
Espolvorear ligeramente la superficie de trabajo con harina.
Volcar la masa sobre la superficie enharinada y, con las manos también enharinadas, dar forma de bola a la masa.
Colocar la masa en la sartén caliente.
Cocinar el pan:
Tapar la sartén y reducir el fuego a medio-bajo.
Cocinar durante unos 25-30 minutos, o hasta que la base del pan esté dorada y crujiente.
Dorar la parte superior:
Dar la vuelta al pan con cuidado.
Tapar nuevamente y cocinar durante otros 10-15 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y el pan suene hueco al golpearlo ligeramente.
Enfriar el pan:
Retirar el pan de la sartén y dejar enfriar sobre una rejilla antes de cortar y servir.